Pocos lo sabemos, pero el aceite de palma es un producto omnipresente en nuestro día a día. Está en productos alimentados procesados – desde galletas, a cereales o pizzas – pero también en cosméticos, jabones o incluso velas.
Por eso en Carro de Combate decidimos investigar los impactos que provoca el monocultivo de palma africana en Asia, América Latina y África, y los efectos sobre la salud de su creciente uso en la industria alimentaria. Es de momento nuestra investigación más ambiciosa, que nos ha llevado a Malasia, Indonesia, Tailandia, Camerún Colombia, Perú y Guatemala, y que fue posible gracias a los 281 colaboradores que participaron en el crowdfunding que lanzamos en septiembre de 2015.
